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Cría 27 julio 2014

El futuro de la obtención
de nuevas variedades de patata

Las nuevas tecnologías nos ofrecen magníficas oportunidades de dar respuesta a las demandas del consumidor y el cliente. Las plantas que soportan mejor la sequía o reciben fertilizantes más eficientes, un tomate púrpura más sano, y patatas con muy bajos niveles de acrilamida y resistentes a la Phytophthora. Todos ellos son ejemplos de alimentos mejorados gracias a la biotecnología. Las nuevas tecnologías nos ofrecen magníficas oportunidades de dar respuesta a las demandas del consumidor y el cliente. Puede debatirse acerca de qué nuevas tecnologías deben considerarse OMG y cuáles no.

Cambiar para mejorar

La obtención de nuevas variedades de patata ha tenido lugar de formas muy conservadoras durante más de un siglo. Todo cambió en la década de 1990, cuando la variedad NatureMark de Monsanto puso la patata rumbo a la biotecnología. Ese primer paso en su desarrollo no llegó a dar frutos, ya que no se explicó bien al consumidor.

En sectores como el automovilístico o el de la telefonía, el consumidor adopta ciegamente las nuevas tecnologías, generalmente por el deseo que despiertan los nuevos dispositivos. Sin embargo y sin lugar a dudas, cuando se trata de alimentos hay que ser mucho más cauteloso. Todavía no es muy frecuente que alguien tuitee que ha comido un “alimento nuevo”. No sólo hay que cumplir las normativas, también debemos dar respuesta a las demandas del mercado, garantizando que todo el mundo, desde el granjero hasta el consumidor, resulte beneficiado.

Common crops: rice, corn, wheat and potatoes

Con vistas a la nueva generación

El frágil equilibrio de los recursos y el cambio climático nos obligan a explorar mejores formas de producir alimentos y alimentarnos, más allá del uso de fertilizantes y la protección de los cultivos. El mundo está comenzando a aceptar la necesidad de innovar en el campo de la mejora de los cultivos.

Debido a su compleja naturaleza, el proceso de obtención de nuevas variedades de patata es lento y subjetivo. Sin embargo, las nuevas tecnologías nos permiten desarrollar variedades con un mayor período de caducidad, que generan menos residuos en la cadena de la alimentación y son más sanas. En la actualidad, la seguridad acompaña a la producción de nuevos alimentos y tipos de alimentación: atraviesan diversas pruebas basadas en un marco científico de común acuerdo y cumplen las normativas gubernamentales, proporcionando a consumidores de todo el mundo una opción que responde a sus necesidades y les aporta un mayor beneficio.

““Poco a poco, el mundo está comenzando a aceptar la necesidad de innovar en el campo de la mejora de los cultivos”. ”
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Próximamente

En los últimos 10-15 años, han madurado muchos avances en el cultivo y la producción agrícola. Algunas de estas innovaciones aún son complejas, puesto que estas nuevas generaciones de plantas contienen, por ejemplo, amplios mecanismos de autodefensa basados en nuevos genes expresados fuera del genoma heredado de la planta. El potencial de este tipo de innovación es alto.

Sin embargo, según los reglamentos actuales, este tipo de cultivos se clasifican como genéticamente modificados.

Otras innovaciones son mucho más simples, por ejemplo, una mutación que podría haber sido causada por la luz solar natural. Esto se parece muchísimo al proceso natural.

Una manzana y tulipán con mutación natural. Los cambios de color son mutaciones positivas.

Se dan otras formas de innovación cuando se utiliza la biotecnología como intermediaria en el proceso, pero sin estar presente en la variedad final de la planta o el producto alimentario.

Un beneficio de las nuevas tecnologías es la importante ganancia de tiempo de cultivo, cuando los genes de especies salvajes de patata, que se pueden cruzar de forma natural, se vuelven a colocar en variedades de patata.

Para avanzar más rápidamente, la tecnología en exclusiva no es la respuesta, ni tampoco es el santo grial. Debemos ser conscientes de que el cultivo de plantas es la única forma de reorganizar un gran conjunto de genes y de mejorar la diversidad genética, que permite el progreso en la producción y mantiene la amplia diversidad biológica de los cultivos. Las herramientas y modelos tecnológicos que mejoren nuestra capacidad de comprender la genética y la heredabilidad de la patata son la principal prioridad. Estas herramientas son los siervos de nuestras próximas generaciones.

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Changing governmental challenges

The concept behind governmental regulation in the field of food development and production is the need for it to be seen as solid and reliable and to show that consumers need not be concerned about the future of their food. Governments are continually challenged by company entrepreneurship in this field and legal efforts to find ways around the strict regulations. Nowadays, we have a better balance. Companies have learned to explain innovations in relation to  the consumer needs and global challenges we meet. Governments are good at finding secure political and professional methods to evaluate innovation in plants, animals, food and pharmaceuticals.

In some countries, governments decide on classification and regulation at the product level: if the product contains no gmo-trait, then that product is not categorised as gmo (gmo: organisms/plants with recombinant genes). Other governments, for example the European Union, base definitions on the development process. If gmo-technology is used somewhere in the process, then the product will be regulated as such. At present, all these innovations still have to be classified as gmo, however, regulatory authorities can see that some technologies are so close to natural or classic breeding processes that the gmo classification can be discussed.

El consumidor tiene derecho a poder realizar una selección justa de los alimentos

Los gobiernos deben alinear los reglamentos de desarrollo ya que los productos alimentarios trascienden fronteras y continentes. Una nueva tecnología de cultivo considerada no OGM en una parte del mundo puede enviarse a otra zona geográfica distinta donde dicho producto pueda estar considerado OGM, pero ya deja de ser rastreable. Los consumidores no deberían enfrentarse a sorpresas basadas en definiciones no homogéneas; el consumidor tiene derecho a realizar una selección justa de los alimentos, independientemente de que sean ecológicos, comunes, nuevos u OGM.

HZPC y la biotecnología

HZPC no fabrica ni comercializa ningún tipo de producto modificado genéticamente. HZPC apoya y promueve el uso de tecnologías casi idénticas a la obtención clásica o los procesos naturales, que comparten el mismo perfil de riesgo que la obtención clásica. Una de tales tecnologías es la cisgénesis, que propone la inserción de genes nativos compatibles por naturaleza en una variedad existente, en lugar de elegirlos por cruce. La diferencia es la posición del gen, no su presencia. La comisión técnica sobre OMG de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria concluye que las plantas cisgénicas y las reproducidas empleando métodos convencionales presentan riesgos similares.

Animamos a los gobiernos y organismos reguladores a no bloquear los desarrollos innovadores, de tal modo que no sólo las multinacionales, sino también las pequeñas y medianas empresas, puedan trabajar con estas tecnologías. Esto representaría un gran avance para el cultivo vegetal y podría contribuir a estabilizar la producción de alimentos en el futuro.