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Mejora vegetal 17 julio 2018

La creciente demanda
de patatas orgánicas
impulsa su cultivo

El cultivo de la patata orgánica se encuentra en ascenso, especialmente ahora que los grandes supermercados han decidido apostar por este producto. ¿Qué hacemos entonces con la temible fitóftora? Conversación con la profesora de cultivo orgánico Edith Lammerts van Bueren.

«La cuota de mercado de los productos orgánicos está aumentando de forma rápida. En los supermercados holandeses, la facturación está aumentando en un 10 % cada año, pero la patata no está alcanzando estas cifras», explica Edith Lammerts van Bueren, quien lleva décadas trabajando en la mejora del cultivo de patatas y verduras orgánicas.


Los patatales no pueden producir si no se protegen los cultivos. Los agricultores tradicionales utilizan productos contra la fitóftora, o el tizón tardío, al menos una vez a la semana. Los agricultores orgánicos no contaban más que con un reducido número de variedades que no ofrecían una protección completa frente a esta plaga devastadora.
 

Cultivo ecológico

De acuerdo con la profesora, al menos el 20 % de los agricultores orgánicos dejaron de cultivar la patata entre 2000 y 2007. «No podían seguir haciendo frente a las intensas plagas de la enfermedad». Entonces, la profesora Lammerts van Bueren inició un programa de investigación científica sobre el cultivo ecológico de la patata con el apoyo del ministerio de agricultura holandés y diversas empresas agrícolas. «Creía que, tratándose de uno de los principales países agricultores, los Países Bajos no podían permitirse abandonar el cultivo orgánico de la patata». HZPC también participa en el proyecto Bioimpuls.
 

Actualmente se dispone de algunas variedades que son resistentes al tizón tardío. Sin embargo, estas variedades presentan la limitación «técnica» de que solamente cuentan con un gen de resistencia. El agricultor Peter Vos de HZPC está preocupado. «La fitóftora es tan ingeniosa que, en ocasiones, la enfermedad aprovecha cualquier oportunidad para saltarse esta única protección genética. Todos tenemos que tener cuidado de no poner en riesgo de esta forma los genes actualmente resistentes.


Edith Lammerts van Bueren se muestra de acuerdo. «También preferimos trabajar con genes agrupados, pero eso lleva más tiempo y el sector orgánico no puede seguir esperando la llegada de variedades resistentes. El sector tomó de forma deliberada la decisión de comenzar con genes independientes. También señala que «pese a que el número actual de variedades resistentes es reducido, estas contienen cinco genes de resistencia distintos». «Ese es, por ahora, un resultado satisfactorio».
 

Una cerradura adicional para la puerta

HZPC está desarrollando variedades que incluyen al menos dos resistencias genéticas. «Esto ofrece una protección más eficaz frente al tizón tardío. Es como instalar una cerradura adicional en la puerta», explica el agricultor Peter Vos. De acuerdo con HZPC, esta es la mejor manera de conseguir realmente una resistencia sostenible.

«Todos queremos que los agricultores utilicen menos tratamientos. De cara al futuro, nuestro objetivo es proporcionar a todo el sector de la patata, tanto el orgánico como el convencional, variedades que sean multirresistentes. Vos admite que esto no sucederá de un día para otro. «El progreso genético lleva tiempo».

En la actualidad, HZPC cuenta con una variedad resistente, la zarina, que se está introduciendo en África Oriental. «También estamos desarrollando diversas variedades, una de las cuales podría ser introducida muy pronto en el mercado holandés».

Obligación moral

Sin embargo, la profesora comparte la preocupación de HZPC acerca de la vulnerabilidad de las variedades resistentes. Los agricultores deben revisar sus cultivos de manera eficaz. Tan pronto como la enfermedad evite la resistencia en algún lugar, se debe actuar inmediatamente y tratar o quemar los cultivos afectados. «Incidimos mucho sobre esto en nuestro programa. Los agricultores tienen la obligación moral de proteger este legado».


Lammerts van Bueren espera que el cultivo de variedades resistentes siga avanzando durante los próximos años, también con multirresistencia. Esto es algo muy necesario ahora que grandes supermercados como Albert Heijn, Jumbo y Aldi han firmado el pacto «Variedades robustas de patatas». De aquí a 2020, todas las variedades de patata de la gama orgánica deben ser resistentes a la fitóftora.


La profesora se muestra confiada en los progresos de la investigación sobre el cultivo. «Estamos obteniendo y ampliando constantemente nuestros conocimientos prácticos mediante campos de prueba en distintas zonas. El sector de la patata en su conjunto es consciente de la importancia de todo esto».
 


 




Edith Lammerts van Bueren (1952) estudió mejora vegetal y horticultura. En 1978, comenzó a trabajar como profesora en el Warmonderhof, el Instituto Técnico de Agricultura Biodinámica.

En 1985, pasó a trabajar en el Instituto Louis Bolk de Agricultura Sostenible, Nutrición y Salud. Desde 2005, Lammerts van Bueren trabaja también como profesora extraordinaria de mejora vegetal orgánica en la Universidad Wageningen.

Ha sido la fundadora e impulsora del programa de mejora vegetal ecológica Bioimpuls y, junto con Bionext, participó en la creación del pacto «Variedades robustas de patatas».